Primer año de gobierno: mesa de análisis

Piden aprobar ya Ley de Seguridad Interior


Que las Fuerzas Armadas estén realizando funciones de seguridad pública en el país, significa que “alguien no está cumpliendo con su responsabilidad, en este caso es lógico volver la mirada a las autoridades locales”, es decir municipales y estatales, consideró el doctor Rodrigo Soto, Catedrático en Derecho de la Seguridad Nacional de la Universidad Panamericana entrevistado por YoInfluyo.com.

En el momento en que se discute y delibera sobre la Ley de Seguridad Interior, es importante reflexionar sobre las razones que llevaron al Ejército y la Marina actuar en las calles, así como a buscar las alternativas para estructurar este apoyo a la seguridad de las personas.
El catedrático explicó que el tema de seguridad publica corresponde en primera instancia a las policías municipales, y de acuerdo con las constituciones de cada entidad, a las policías estatales, policías que no cumplieron, por diversas razones, ya que la situación es particular en cada lugar.
Por tanto, cuando las Fuerza Armadas diseñadas para defender la soberanía nacional, realizar acciones de seguridad pública, “necesariamente alguien no está cumpliendo con su responsabilidad en este caso es lógico voltear la mirada a las autoridades locales” es decir municipales y estatales, reiteró.
Explicó que la seguridad pública, mira a la seguridad física y patrimonial de las personas, por lo que compete a las autoridades locales, en cambio la seguridad nacional mira a la preservación, crecimiento, estabilidad y permanencia del Estado Mexicano, por lo que es atendida por las fuerzas armadas, el CISEN, etcétera.
No obstante, surge la pregunta sobre ¿si los entes de crimen organizado representan una amenaza para la seguridad nacional? A lo que respondió que lo serán en la medida en que de forma efectiva pongan en entredicho la estabilidad y permanencia de la federación como un todo. El doctor Soto opinó de manera personal que “actualmente sí es un problema de seguridad nacional” y añade que el problema debe verse bajo una mirada de conjunto, ya que no puede entenderse sin la corrupción.
Señaló que no sólo se trata de un tema de equipo, estrategias o táctica sino de moral política y al final de moral personal. Ya que cuando alguien ha cedido a la corrupción ha tomado una decisión en favor del mal.
Respecto del constante intento, sin cristalizar de profesionalizar a las policías locales, indicó el Catedrático, que en nuestro caso es porque se ha puesto el acento en cuestiones que le importan al gobierno en turno, ya que es imposible generalizar, toda vez que en nuestro país son muy diversas sus regiones en muchos ámbitos.
Indicó que México se focalizó en temas del libre comercio, infraestructura comercial y democracia creando grandes aparatos, desde 500 diputados 128 senadores e inmensos institutos que garantizan el voto, pero quizás es tiempo de replantear el gasto, en esta etapa de mayor transparencia la que cuenta con el apoyo que ofrecen los medios de comunicación.
Además, como un tema de “supervivencia política” se dedica mucho presupuesto a programas sociales y terminan como promoción de candidatos de partidos, y así el gasto militar, el gasto en seguridad se reduce, cuando uno de los primeros fundamentos para el bien común es la seguridad y después la educación, así debemos jerarquizar los rubros en los que se va a ejercer el gasto público.
Propuso que se hagan planes transexenales, que se mantengan sin importar la alternancia del poder y respecto de la educación, subrayó que esta es muy importante porque las conductas delictiva no solo se ven en el ámbito de la pobreza sino también en el de la riqueza.
Consideró que las propuestas que se han presentado en general contienen “los elementos racionales para determinar como se echa mano de las fuerzas de seguridad nacional” como sería la declaratoria de seguridad nacional, la cual debería ser solicitada por la entidad federativa en cuestión, los costos de la acción cubiertos por la misma, en un esquema de un plazo considerado por un plan. Bajo estos rubros dicha declaratoria implica una naturaleza subsidiaria que evita “conductas parasitarias” que actualmente observamos. Añadió que estos elementos limita bien las acciones de los institutos armados.
Soto afirmó que la Ley debe ser aprobada a la brevedad “aunque sea polémica”, ya que en ocasiones se pretende tener un texto impecable, pero que se ha de enfrentar a la realidad, además puede ser perfeccionada con base en la práctica, pero no se debe pasar de largo de la armonización con el andamiaje jurídico existente y de “una posible Ley de Defensa Nacional” que sea una pieza más.

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