Primer año de gobierno: mesa de análisis

No todo está mal y todo es posible



El 29 de enero de 2018, Alejandro Hope publicó en su columna de "El Universal" las siguientes palabras:

"Hace casi tres años, en un libro que nadie leyó, escribí las siguientes líneas con mi colega y amigo Jaime López-Aranda:

La apuesta no puede ser por las soluciones grandotas, por la estrategia nacional perfectamente geométrica que atienda todo el fenómeno de la seguridad desde todos los ángulos. La jugada tiene que pasar más bien por las soluciones concretas a problemas específicos, construidas desde lo local, descubiertas a punta de ensayo y error.”[1]

Se refería a que muchas veces las supuestas soluciones estructurales, generalistas ─como el mando único de policía─, no sólo no son necesarias, sino que pueden llegar a ser contraproducentes. Y es que, en el mes de diciembre de 2017, con la polémica desatada por algunos colectivos y medios de comunicación por la aprobación en las Cámaras de la Ley de Seguridad Interior se puso el foco en las fuerzas armadas y se subrayó poco el hecho de que ─para evitar la militarización (supuesta) y por tanto para que el ejército no desempeñara labores de policía─ lo urgente y lo que debería de ser la verdadera polémica tendría que ser el refortalecimiento institucional de las policías locales.  Y citaba como ejemplo el “pequeño gran milagro de Morelia”; “Hay en Morelia un modelo de construcción de seguridad que no necesita transformaciones jurídicas radicales, adaptado a las circunstancias nacionales y que da resultados en el corto plazo... Y lo mejor, no tiene colores partidistas” ─decía─.

El artículo de Alejandro se complementa muy bien con la entrevista que un par de días  después realiza Ciro Gómez Leyva a Bernardo León Olea ─Comisionado Municipal de Seguridad Pública en Morelia─ donde entre otros temas abordados destacan: El aumento de policías en la ciudad; le mejora de sus sueldos; prestaciones más extensas tales como INFONAVIT, seguro de vida y la posibilidad de que aumente su salario con un plan de carrera para que el personal tenga al menos una motivación para continuar, una expectativa de crecimiento y desarrollo con la respectiva mejora de sueldo y sean menos susceptibles de ser corrompidos.

El punto importante llegó cuando el entrevistado fue cuestionado sobre qué sucederá una vez que cambie el presidente municipal y cómo podrías mantenerse un buen plan de trabajo en el tema si dejar que se pierda lo ganado con el cambio de administración; me acorde de Hamlet de Shakespeare: “¿Ser o no ser?, he ahí el dilema”. Darle la autonomía operativa y presupuestal a la policía local se antoja mucho cuando existen casos de éxito, pero justo la fuerza pública es uno de los brazos del poder cuyo aroma seduce. Y es por culpa del mal ejercicio del poder local tanto a nivel estatal como municipal que muchas policías claudicaron y fueron subyugadas por el crimen organizado… “¿Ser o no ser?, he ahí el dilema”…

Pero mejor dejo que el lector juzgue por sí mismo. Aquí la entrevista:





Comentarios